viernes, 20 de mayo de 2011

San Fernando Parte 1 : (

La primera vez que leí la crónica que a continuación les voy a contar me puse a llorar desconsoladamente, se trata de una anécdota sumamente cruda que quiero compartirles obviamente no para que sufran sino para que a la problematica actual del paìs se le tome desde sus verdaderas dimensiones, aquí les va:


El autobús ADO hacia su parada en San Fernando, con destino a Reynosa. Dos personas bajaron en la terminal y subieron cuatro para completar un total de quince pasajeros. El autobús reanudo su marcha a las
8:30 del viernes 25 de Marzo del 2011. Avanzo rápidamente para evitar a los delincuentes que todo mundo sabe que operan en la ciudad. Ninguno de los pasajeros sabia que ya los esperaban y que, para la mayoría esa seria la ultima noche de sus vidas.



A las calles de San Fernando las vacía el miedo a las seis de la tarde. Al caer la noche es como un pueblo fantasma. Nadie sale de sus casas por el miedo a los Zetas. Esporádicamente circulan por las calles lujosas camionetas.


Cuando el ADO a Reynosa salia de San Fernando, el chofer vio a lo lejos camionetas atravesadas a mitad del camino y hombres encapuchados que empuñaban armas automáticas ar-15. Les marcaron el auto y se detuvo -Abre la puerta cabrón-ordenaron mientras se acercaban al autobús-, apurate hijo de puta sino quieres que te pegue un tiro en la cabeza...

domingo, 15 de mayo de 2011

San Fernando Parte 3

"-Esta bien, pinche maricon, vete. Pero tan pronto dio la vuelta, le golpeo la cabeza con el mazo, una, dos, hasta cinco veces. Lo dejo tendido sin vida.-Esto es lo que tienen que hacer, usar los huevos, el que no quiera que me diga y yo le parto su madre. Fue asi que los hombres empezaron a pelear entre si".
El chofer permanecia dentro del camion con las mujeres y niños. A las mas jovenes las llevaron a un descampado lejano, donde habian concentrado a otras."¡Muevanse putas!"-les gritaban, ellas lloraban. Todas fueron ultrajadas y mas tarde asesinadas.
Uno de los encapuchados ordeno al chofer que encendiera el autobus y lo condujera hasta el lugar donde estaban todos los que habian sido separados del grupo por ser niño, viejos o debiles. Tendidos en el piso, una linea los ataba de pies y manos.
"Pasa por arriba de ellos-ordeno el sicario al chofer-. El conductor atonito no podia creer lo que le estaba pidiendo. ¡que pases arriba de ellos o te pongo ahi para que a ti tambien te lleve la chingada!, tronò el encapuchado. Hasta que paso la fila entera, detuvo el autobus. Lloraba con desesperacion cuando el hombre de negro le pego un tiro". Despues le prendieron fuego al autobus.
El llamado comandante reunio a sus sicarios y les dijo: "ya estuvo traigan a los ganadores. Y trajeron a los 4 o 5 que habian aniquilado a sus contrincantes con el mazo. Bienvenidos al grupo de Fuerzas Especiales Zeta, el otro ejercito". Y recibieron su primera orden como tales: "Entierren a los muertos"
*Tomado de el grafico en la columna de Raul Rodriguez Cortes.

San Fernando Parte 2

...El chofer temblando de miedo, abrió la puerta y recibió un golpe en la cara con el arma del encapuchado que lideraba al comando y empezó a gritar a los pasajeros: -Ya se los cargo la chingada, putos.
El chofer, sangrando profusamente, acato la orden de seguir conduciendo. El autobús recorrió unos diez kilómetros hasta una planicie en medio de la nada, donde la obscuridad se rompía con las intermitentes de unas veinte camionetas que parecían hacer valla a otros tres autobuses de diversas lineas.

Ahí se detuvo el autobús. A todos los hombres, ocho en total se les ordeno bajar. Tenían entre quince y cincuenta años, fueron clasificados. Separaron a dos ancianos y a otros dos que parecían enfermos A los cuatro les ordenaron quitarse las camisas.

Hasta ellos llego un hombre a quien los encapuchados le llamaban comandante. -A ver cabrones, el que quiera vivir que lo diga de una vez- grito-. Nadie contesto, todos miraban al suelo muertos de miedo. "Un jovencito de quince años se orino en los pantalones. El comandante saco una pistola y le pego un tiro, -¿Quien mas es maricón?-no tuvo respuesta-, ¿Quien quiere vivir? contesten. Los tres descamisados que quedaban alzaron la mano. Fueron llevados a otro grupo similar que había pasado por el mismo procedimiento. El hombre de negro ordeno que le trajeran a los marros y dijo: -A ver cabrones la transa es así, van a ponerse en parejas y se van a partir la madre, el que sobreviva se viene con nosotros a jalar y se salva" 

Cuando los hombres retenidos en aquel paraje de las afueras de San Fernando recibieron la orden de pelear a marrazos para salvar su vida, uno suplico llorando al comandante de los encapuchados: -Por favor señor, yo no quiero hacer esto, le doy todo el dinero que traigo, y si quiere mi casa pero dejenos ir. El desalmado jefe de los matones lo miro fijamente y le dijo...

miércoles, 11 de mayo de 2011

Madres!!

Tal vez es un poco tardesito para hablar de madres (en el buen sentido de la palabra) y mamacitas, pero no quiero dejar pasar la ocasión para quejarme (variando un poco ya saben jaja), obviamente no escribiré que si la mercadotecnia, que madre solo hay una, que si se festeja todos los días, y bla bla blaa ¡no!, ese no es el tema, el tema versa mas bien sobre si nuestra moral permite felicitar a todas las señoras-niñas madres sin importar condiciones o si existe distinción, me refiero a esto porque acaso: ¿debemos felicitar a una niña de quince años por que es madre? (igual hay infinidad de razones por las cuales tendrá a ese hijo pero todas ellas son antinaturales), lo mismo ocurre con una mujer golpeadora y violenta quejandose todo el tiempo por mantener a sus hijos ¿tambien hay que felicitarla? y no se diga una chica de veinte años y que tiene en su haber tres hijos matándolos a diario de hambre y obigandolos a trabajar vendiendo chicles. 

Podría escribir 3 entradas poniendo ejemplos de la misma naturaleza; ¿cuales son las verdaderas razones para felicitar a una madre?

No nos confundamos ser madre no es equivalente a santidad.


sábado, 7 de mayo de 2011

Donde quedo la put..a solidaridad? Parte 3


Bueno me quede en que tenia la necesidad de llegar a mi hogar, lamentablemente no tuve otra opción que pedir dinero a quien pasara, de inicio, se lo pedí a un tendero que se encontraba justo detrás de donde me ocurrió la desgracia y ¡se negó! siendo que fue testigo de lo ocurrido (todavía no lo puedo creer), después lo intente en dos ocasiones mas, pidiéndole a los transeúntes que pululaban por la avenida y también me mandaron a volar, no importando que estaba berreando como magdalena ja, en fin ya había pedido toda esperanza de poder regresar a mi casa y me quede sentada en la banqueta por espacio de media hora, buscando opciones para poder regresar por lo menos a algún metro cercano. Finalmente hice un esfuerzo mas y esta vez me dedique a pedir aventon a los camiones que pasaban y como dice el refrán: "la tercera es la vencida" así sucedió al tercer chofer que le pedí ray me lo concedió y fue así como llegue a mi hogar.



¿Me sigo preguntando donde esta la solidaridad? en que momento nuestra sociedad se fragmento a tal grado que somos individualistas y a nadie interesa que al de a lado lo acribillen, lo asalten o algo mucho peor mientras solo observamos; vivimos ante tal pasividad que nos da lo mismo mientras no toque a nuestra familia o nosotros mismos

viernes, 6 de mayo de 2011

Donde quedo la put..a solidaridad? parte 2

Iba saliendo del trabajo, alrededor de las 15 horas, mande un mensaje a celular y posteriormente finalice una llamada de celular con mi  madre, esperaba el camión que me llevaría al metro y no pasaron ni 20 minutos, cuando de pronto, tres individuos que no pasaban de los 30 años y ataviados con blue jeans y mochilas (que simulaban ser escolares) se acercaron a mi y uno de ellos simulando abrazarme (método muy utilizado actualmente por los malandriles) y acercando su fétida boca a mi mejilla me pidió al instante celular y cartera, no sin antes llenarme de amenazas y palabras altisonantes.

Aun al recordarlo me duele la indiferencia, la frialdad, el individualismo, el egoísmo de la gente a mi alrededor, todos los presentes se taparon los ojos y se encerraron en si mismos para ignorarme y de ninguna manera pedía que me defendieran o los corretearan o cualquier acto heroico para defenderme sino que por lo menos tuvieran conciencia y mostraran un poco de solidaridad.



Se preguntaran por que solicitaba un poco de solidaridad, pues explicare, obviamente después del asalto, quede en la pobreza total, los chakas se llevaron mi cartera y con ella mis pasajes para volver a casa, así que me encontraba a expensas de un alma caritativa que se apiadara de mi y por lo menos me regalara diez pesos para llegar a la linea mas cercana del metro (aunque se bien que el dinero no se regala, era para mi indispensable volver a mi hogar).

¿Donde quedo la put...a solidaridad? parte 1

No cabe duda que a todos los lectores y no lectores de este blog les ha sucedido esto, por lo menos alguna vez en su vida y saben de cierto que es una terrible mezcla de sentimientos y preocupaciones, no sabes si reír o llorar, pero tienes la certeza de que ahora no estas seguro en cualquier sitio donde te encuentres (antes solo lo sospechabas por lo que el vecino o la amiga te decían lo que les había sucedió) y te has convertido en un miembro mas de los crecientes índices de violencia en el país.

Pero mas allá del propio acto de violencia al que fuiste sometido, existe otro aspecto que asimilar,el siguiente, y no hablo de si denunciar o no, por que la experiencia en un ministerio publico puede ser aun peor y no llevarte a nada (no es que esté en contra de las leyes del país, pero puede que en tu interior no consigas ninguno sentimiento gratificante, sino por el contrario existe una alta posibilidad de que te sientas aun mas ultrajado), yo me refiero al papel de las personas a tu alrededor, incluso los testigos presenciales de un asalto.

Aqui les va mi historia (ocurrida ayer a las afueras de un paradero del metro) para que entiendan un poco de que les hablo: